Hoy un gran tesoro pude ver,
pude contemplar,
en ellos por un instante me perdí,
un segundo se convirtió en mil horas,
una palabra, se volvió aquella bella canción
que ni los más grandes han podido componer,
y un pensamiento se transformo en un
gran y silencioso te quiero.
Quien sabe cuantos piratas han ido en busca de ese tesoro,
Para que ilumine sus vidas,
¿Cuantos han partido sin poder volver?
Con la mala suerte de no poder ni contemplarlos
Viendo sus sueños inundarse
En un mar de sentimientos.
Afortunado soy,
Este aprendiz de pirata en su barco de papel
Ha podido apreciar la hermosura de estas únicas y
Extintas perlas,
Pero solo alcanza para soñar una vez más
Con sentir de que son para mí.
¡Mi desdicha, mi tragedia!
Mi débil barco se hunde lentamente
Hacia el que será mi tumba submarina
Mientras el horizonte me regala por última vez
El brillo de tal hermoso tesoro,
La belleza de tus lindos ojos…
© Carlos ANDRES Ruiz Palacio
Dookie_carp@hotmail.com
10-11 Marzo 2009
pude contemplar,
en ellos por un instante me perdí,
un segundo se convirtió en mil horas,
una palabra, se volvió aquella bella canción
que ni los más grandes han podido componer,
y un pensamiento se transformo en un
gran y silencioso te quiero.
Quien sabe cuantos piratas han ido en busca de ese tesoro,
Para que ilumine sus vidas,
¿Cuantos han partido sin poder volver?
Con la mala suerte de no poder ni contemplarlos
Viendo sus sueños inundarse
En un mar de sentimientos.
Afortunado soy,
Este aprendiz de pirata en su barco de papel
Ha podido apreciar la hermosura de estas únicas y
Extintas perlas,
Pero solo alcanza para soñar una vez más
Con sentir de que son para mí.
¡Mi desdicha, mi tragedia!
Mi débil barco se hunde lentamente
Hacia el que será mi tumba submarina
Mientras el horizonte me regala por última vez
El brillo de tal hermoso tesoro,
La belleza de tus lindos ojos…
© Carlos ANDRES Ruiz Palacio
Dookie_carp@hotmail.com
10-11 Marzo 2009

